Claudia Avila Vargas

Bogotá,Colombia

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Porque escribo sobre el autismo

 

 

Porque escribo sobre el Autismo

 

18 de Marzo de 2014 a la(s) 12:42

 

Como saben diariamente publicó enlaces o  lecturas que tienen que ver con autismo o con THDA(Déficit de Atención) en el facebook, alguien a quien aprecio mucho, luego de mucho tiempo en el que no nos leíamos, me escribió preguntando porque publicaba tanto sobre esto.

 

Hago este abrebocas para responderles a todos aquellos que no lo preguntan pero quieren saberlo.

 

Saben los que me conocen que soy madre de un hermoso niño; Emmanuel, como mamá veía que existían algunos comportamientos en él que no eran usuales (tenía la experiencia como docente de aula), en ocasiones aleteaba, le agradaba mucho estar solo (el 90% de las veces estaba aislado), cuando se le hablaba no te miraba a los ojos, si escuchaba sonidos con decibeles altos se tapaba los oídos, sus grafos eran muy débiles, se le dificultaba prestar atención, su aprendizaje empecé a notar tenía que ser más vivencial, si se le proporcionaban herramientas tradicionales no le llamaba la atención al proceso( bueno esto nos pasa a todos), estaba siempre muy inquieto (Eso para mi es bueno). Cuando hacíamos una reunión familiar siempre se escondía, no quería estar con muchas personas, por más que tratábamos no le gustaba estar con muchas personas. Estas eran entre muchas las cosas que veía.

 

 

Tal vez para muchos de los que leen esto, lo considerarían  normal, para mí no lo era, mi corazón sentía cosas diferentes, a diario lo observaba, aprendía con él, maneras diferentes de la apropiación de los conceptos que debía ver en su grado escolar que estuviera. Iniciamos entonces llevándolo al médico (a la EPS gran error), allí en sólo 5 minutos de escucharme la doctora mencionó que Emmanuel tenía características de los niños autistas (gran error). Lógicamente una gran tristeza entró en mi corazón (en que había fallado?), algunos médicos mencionaron que durante el embarazo lo había estimulado mucho… y así cada cosa que se les ocurría. No sabía que hacer (todo esto pasó en dos meses). Lo lleve a una cita de optometría en la Universidad de la Salle (con mucho miedo pues no se dejaba examinar de nadie, no se dejaba cortar el cabellos, sus uñas debían cortarse cuando dormía...) y allí iniciaron un proceso excelente diría yo, una de las Doctoras empezó a hacerle unos estudios y mencionó que el niño aunque tenía 5 años desarrollaba pruebas de niños de 10 años, es decir que su nivel de comprensión visual era avanzado. Empecé a leer a investigar, todos los días escuchaba y escucho videos que me ayudarán a comprender que estaba pasando (ahora después de un tiempo yo  quiero saberlo todo, quiero comprender de qué hablan los médicos cuando lo llevo).

 

Me hablaron de Inea ( Instituto neurológico) y aunque les confié so no quería llevarlo, concluimos que teníamos que salir de la duda, fuimos y allí gracias a Dios después de tres sesiones donde pasó por diferentes especialistas, pruebas, exámenes… bueno  concluyeron que no era ni autista, ni bipolar, ni sufría de THDA, simplemente su proceso de aprendizaje estaba solicitando tener otro tipo de atención (es decir no la tradicional),métodos distintos de enseñanza (desafortunadamente un porcentaje alto de colegios, diseñan sus propuestas curriculares igual a como la vivieron, como sabemos, la revolución educativa...no ha llegado). Por lo que observó su proceso de formación aumenta cada vez más mediante actividades vivénciales, me refiero a que con mi hijo he tenido que aplicar muchas estrategias, metodologías, didácticas, para explicar de manera diferente lo que hace en su colegio, cuando llego a casa empiezo a investigar a revisar cómo explicar el mismo tema pero con elementos que le permitan un aprendizaje significativo; por lo tanto mi proceso de formación como docente se enriqueció totalmente, concluí que me había equivocado  muchas veces con mis niños en el salón de clase, me sentía muy mal por todas aquellas conversaciones que mantenía en ocasiones con mis compañeros de trabajo (en los colegios y a veces acá en la Universidad) mencionando solo luego de una clase que tal o tal niño o niña era hiperactivo, o tenía déficit de atención o, o, o, Por DIOS ignorancia total la que estamos cometiendo, estábamos etiquetando, pero aún, sin duda si cada uno de ustedes que está leyendo esto revisa su diario vivir como docente, se dará cuenta que comete tal vez el mismo error.

 

Pero bueno iniciamos el proceso con Emmanuelito, no con INEA (porque es muyyyyyy costoso), cada semana durante 10 meses, asistía a seis terapias (fonoaudiología, terapia ocupacional  y psicología, todo lo pagamos aparte, la EPS sólo nos autoriza 2 terapias, y requerimos 24 al mes), en un principio , claro, fue muy doloroso para mí, sentía cada que ingresaba a una sesión que mi corazón se llenaba de tristeza; impotencia, qué paso? Me preguntaba todo el tiempo; empecé a interesarme por cada terapia, preguntaba, observaba, tomaba nota y así no pudiese ingresar con él, al salir preguntaba y seguía leyendo. Revisaba documentos de logopedia, de grafología. Revisaba todo cuanto consideraba me podía ayudar.

 

En mi sitio de trabajo me encomendaron escribir un proyecto de educación inclusiva, lo realice con todo el corazón, cada palabra escrita en él estaba pensada en mi hijo, en mis equivocaciones como docente, quería que ese proyecto reflejará toda la importancia  que tiene el tema, desafortunadamente la tarea quedó hecha pero al igual que muchos escritos, está en un cajón.

 

Ahora luego de casi año y medio si reviso todo lo que sentía en ese momento, comprendo que lo que sucede es que estamos tan contagiados del sistema, de la cotidianidad, que queremos que nuestros hijos pertenezcan al común denominador, que no sean diferentes, todo esto para que cuando lleguen a una institución no sean etiquetados porque se comportan diferentes, para que no digan que tiene x o y síndrome; los queremos preparar para copiar del tablero, para seguir la instrucción, para, para;  ahora luego de ese tiempo veo todo el avance que ha tenido mi niño, lo siento más feliz, su sonrisa ha cambiado y me siento feliz cada vez que abraza a alguien de mi familia, cada vez que sus ojos se abren a aprender y yo a reaprender porque el(mi hijo se ha convertido en mi maestro) así me lo permite.

 

Y ahora como Martin Luther King, tengo un sueño muy importante para nuestro futuro. Un sueño en el que mis hijos y sus hijos sean tratados y respetados por su diferencia.

 

Tengo un sueño, donde cuando llegues a un parque y veas a niños en condición de diversidad nadie los mire como si fueran algo raro, donde se deje de pensar que algo se les puede pegar si juegan con ellos.

 

Tengo un sueño, donde las propuestas curriculares de las instituciones educativas se plantean a partir de la realidad institucional, donde se tengan en cuenta las inteligencias de los estudiantes, no lo que dicen los libros guía.

 

Tengo un sueño, donde las facultades de Educación empiecen el cambio, pero que este cambio no quede solo en un discurso muerto en clase, donde no solo se reciban estudiantes en condición de diversidad sino que existan cambios en los PCP,  mi sueño es que cuando los egresados de las diferentes licenciaturas salgan de las instituciones universitarias, tengan claro que en su salón de claro existirán muchos niños diferentes (no iguales), que necesitan actividades y evaluaciones diferentes, que requieren ser mirados a los ojos, y sobre todo donde no existan conversaciones donde se trate de descifrar el síndrome que tiene un chico.

 

No sé, si con todo esto ya saben porque a diario escribo sobre autismo o sobre cualquier otra diversidad, lo hago porque es mi deber, porque es la manera de enmendar mi error, lo hago porque Dios dispuso que me sucedieron estas cosas para que comprendiera que mi misión como docente no era sólo impartir una clase, lo hago porque debo generar conciencia y sensibilización con todos aquellos que me leen.

 

Yo sólo soy una mamá, tremendamente enamorada de su hijo, y necesito su ayuda para cambiar lo que veo y escucho a diario, los niños son unos héroes en silencio, y sus poderes están escondidos por nuestra ignorancia. Nosotros, los adultos, los maestros, tenemos la criptonita en nuestras manos y estamos opacando sus poderes.

 

Ellos son nuestro futuro, son perfectos, así como Dios los creó. Ya casi empieza  abril el mes de la conciencia del autismo, y aunque Emmanuel no lo tenga, es el momento perfecto para que todos aquellos que me lean comprendan que podemos iniciar un cambio (en tu aula, en tu entorno, sin etiquetas, sin XXXXX, sin). Invitados ahora el 2 de abril a colocar un globo azul en tu ventana, en tu sitio de trabajo, ese pequeño símbolo demostrará que quieres tomar conciencia frente al autismo.

 

Ahora mi querido lector no sé si les ha quedado claro porque escribo sobre el autismo…

 

Es mi deber y lógico también el tuyo (si decides aceptarlo).

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 5
  • #1

    Dora Lucia Torres M. (martes, 18 marzo 2014 23:23)

    Eres admirable y agradezo que me hagas participe de tus experiencias de vida y de tu sabiduria. Eres única y en definitiva me conecto contigo. Me siento muy alagada de que compartas estos saberes tan maravillosos.

    Dios te siga bendiciendo amiga!!
    Un fuerte abrazo para ti!!

  • #2

    Edgar (miércoles, 19 marzo 2014 08:57)

    Dios te bendiga amiguita, gracias por compartir conmigo, Un abrazo.

  • #3

    Luz Esperanza (miércoles, 19 marzo 2014 11:47)

    Querida Claudia. Dios te bendiga cerca de tus seres amados. Tengo un poco más de años, de experiencia de vida que tu y en mi trasegar por ella, no he conocido a alguien que vibre por ser "madre" y no cualquier madre, una madre comprometida, digna de admirar, como TU. Ojalá en el mundo hubiesen muchas madres de ese tallaje. Gracias por Ser y Estar.

  • #4

    Leonor (miércoles, 19 marzo 2014 13:03)

    Amiga
    Tu y Yo sabemos el que ellos sean distintos No son difrentes al resto de niños, solo ven el mundo de otra forma y somos los adultos, la escuela, la sociedad; quines tenemos que desaprender para comprender la inmensa riqueza que hay en su interior, en sus preguntas y en todo su desarrollo.
    Te quiero mucho

  • #5

    Nidia Martínez (jueves, 20 marzo 2014 09:15)

    Que chevere Claudita que la escritura se ha movido a través de la experiencia de ser madre, un privilegio que muchos lo dan como certeza pero igual como la vida misma es incertidumbre. Es posible soñar una escuela distinta, es necesario hacerlo.